Conviene practicar posturas en las que no se dé una penetración profunda manteniendo un ritmo lento y constante
Para poner en práctica todos estos consejos, Marin ha elaborado una lista con algunas de las mejores posturas sexuales que ayudarán a los hombres a durar más en la cama. De esta manera podrán aguantar un poco más dejando un margen de tiempo suficiente para que también ellas puedan alcanzar el orgasmo.
1. La postura del perrito modificada
“En esta posición el hombre podría llegar al orgasmo en menos de 30 segundos”, Una vez se está en la postura, la idea es que ambos vayan bajando lentamente sus cuerpos hacia la cama de tal forma que el estómago de él quede completamente apoyado contra la espalda de ella.
En esta postura la mujer es la que coordina la acción por lo que podrá moverse como guste
Las piernas de la mujer, con las rodillas flexionadas, quedarán entre las del hombre de tal forma que el ritmo no dependa sólo de él sino que se centre en mantenerse encajado y en coordinar sus movimientos con ella.
“Se trata de una fricción más lenta que la profundidad de empuje del estilo perrito regular” Se limita la tradicional sobreexcitación masculina de esta postura y se trata de una postura estupenda para tener un mayor contacto con el punto G femenino.
2. Misionera:
esta postura trata que ella este encima
Con él tumbado boca arriba, la mujer debe arquear sus piernas y posicionarse encima de él dejando que sus extremidades le rodeen. Una vez se haya producido la penetración, ella se inclinará hacia delante sosteniendo el peso de su cuerpo –apoyándose bien en el pecho de él como en la almohada sobre las palmas de las manos o codos.
En esta postura la mujer es la que coordina la acción por lo que podrá moverse como guste “moviendo las caderas hacia atrás y hacia adelante o en círculos”, se sugiere hasta alcanzar el orgasmo.
Los cambios de ritmo dependerán del grado de inclinación de la mujer hacia el hombre que puede acercarse a su cara mantenerse en ángulo de noventa grados sobre él. Cuanto más se eche hacia delante la penetración será menos profunda por lo que puede aprovechar estos momentos para besarle o hablarle.
3. Sentados en la cama (ella encima)
Ambos sentados, ella rodeará con sus piernas la espalda de él hasta que su pelvis encaje y se produzca la penetración. Libertad total de los brazos en esta postura que pueden servir para abrazar a la otra persona y sentir un mayor contacto físico.
Permite jugar con diferentes ángulos de inclinación para acercarse más o menos a él y mover las caderas a su gusto para que la penetración sea más o menos profunda: “Hay una penetración profunda, pero sin posibilidad de empuje intenso por parte de él”, .
Como ocurría con la anterior, en esta posición el ritmo lo marca la mujer por lo que, por lo general, él aguantará más tiempo y ella tendrá mayor margen para buscar su orgasmo. Es “una postura muy dulce y sensual. Puedes ir lenta y tomar muchos descansos para hacerlo más o menos pasional”.





















